martes, 2 de marzo de 2010

la regata de los Puertos



Los enclaves provinciales aguardan un 2010 más auspicioso en cuanto al movimiento de cargas, y cuentan con buenas perspectivas de inversiones.


El 40% del producto bruto interno de la Argentina está entronado en la provincia de Buenos Aires. Y los puertos tienen mucho que ver.

Los consorcios y las delegaciones que los administran, como no ocurría hace mucho, se mostraron juntos y alineados con las autoridades portuarias, de producción y la propia gobernación provincial. Dicen que soplan nuevos vientos. Que hay cambios que se están gestando -luego del polémico intento por instaurar un impuesto a las cargas en los puertos, que quedó suspendido- que terminarían por facilitar la llegada de las inversiones clave.

Esto por lo menos era lo que se percibía en la carpa que la Subsecretaría de Actividades Portuarias instaló en pleno Parque Náutico, evento que inauguró los festejos por el Bicentenario, que convocó a las máximas autoridades nacionales el viernes último.

El subsecretario de Actividades Portuarias, Luis Abot, destacó: "Estamos recibiendo muchas consultas vinculadas con intereses en participar en negocios de obras, infraestructura y logística, muchas internacionales, y también locales. El sistema portuario bonaerense tiene un futuro muy auspicioso, pero está atada a la economía y al movimiento de cargas. Estoy muy contento de trabajar en esta gestión porque [Daniel] Scioli me hace la gestión fácil, porque entiende de puertos y sabe la importancia que tienen", celebró, exultante.

En la provincia, se respeta también el verticalismo. Por eso la Subsecretaría está hoy abocada a ejecutar las órdenes transmitidas por el ministro de la Producción, Martín Farré, y que tienen a Scioli como mentor: "Háganles las cosas fáciles a los empresarios para que traigan inversiones".

Para cumplir con el mandato, la provincia está en plena modernización de la legislación portuaria, a cargo de una comisión de revisión que incluye a empresarios, sindicatos y a autoridades municipales y provinciales con intereses en los puertos.

Se derogaría, por ejemplo, el decreto 187/2007 que habla de permisos de uso y se lo reemplazaría por otro que trata de permisos y concesiones: "Apuntamos a poner a disposición de la inversión privada la infraestructura portuaria. Cuando no hay suficientes recursos para hacer las obras que se necesitan, tenemos que ser creativos. Pero tenemos que facilitar los negocios que los privados desarrollan. Por eso estamos reviendo la normativa para ayudar a la inversión y darles garantías de seguridad jurídica", amplió Abot.

Daniel Rodríguez Paz, la autoridad del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata, confirmó que Tecplata, la futura gran terminal que estaría lista para fines de 2011, llamó días atrás a una licitación para la construcción de su muelle. "Hasta mayo hay tiempo para presentar ofertas y ya hay nueve empresas preseleccionadas. El 20 de mayo, se abren los sobres", dijo.

La Plata finalmente está cumpliendo con un destino que muchas veces decepcionó por parecer inalcanzable: a la nueva terminal se le sumará otra más, enfrente. La provincia no deja de izar este estandarte como ejemplo de las inversiones recibidas, confiada en el efecto dominó que puede generar.

Resta poco tiempo, no obstante, para finalizar los accesos terrestres, porque sería una nueva desilusión que amarren los primeros barcos en Tecplata y no se cuente todavía con la extensión de la Autopista Buenos Aires-La Plata. Todavía no hay llamado a licitación por estas obras, aunque sí se anunció.

"La Nación abrió una partida por 180 millones de pesos para la ampliación de dos kilómetros de la escollera, que podría estar lista a mediados de año. Esto afianzará definitivamente el canal de ingreso al puerto", agregó Rodríguez Paz.

Por su parte, el presidente del Consorcio de Gestión del Puerto Bahía Blanca, Jorge Otharán, proyectaba en el largo plazo las inversiones que la terminal que administra recibirá, al margen del conflicto con los pescadores artesanales, aparentemente solucionado o en vías de serlo.

Actualmente se encuentra amarrado el Excellence en los muelles de Mega para las tareas de regasificación, proceso gracias al cual se abastece un 8% del total de gas que consume el país. Entre mayo y octubre, podrían esperarse entre 12 y 15 buques con gas natural licuado (GNL) en barcos nodriza para entrar en el sistema. Sucede que Bahía Blanca se apresta para recibir importantísimas inversiones. Por ejemplo, en enero, la empresa Dreyfus comenzó a construir su muelle, que demandará un desembolso de 47,5 millones de dólares.

En julio, además, se espera otra gran inyección de capitales, esta vez de parte de Potasio Río Colorado, que invertirá en el puerto US$ 170 millones en su muelle, como parte de un desembolso total de US$ 3000 millones que incluyen además la construcción de 300 kilómetros de ferrocarriles desde la mina, en Mendoza, hasta Bahía Blanca.

Con el ferrocarril, el consorcio intentará potenciar la logística hacia un hinterland que abarca desde los minerales de San Juan hasta la producción del noroeste argentino. La actual parrilla ferroviaria posiciona a Bahía Blanca como el puerto que más utiliza este modo: un 30% de las cargas que llegan a las terminales lo hacen en tren.

Y, por último, se espera novedades de las propias cerealeras que podrían arrancar con plantas industriales en el mismo puerto, para elaborar harinas, aceites o biocombustibles. "Esto será clave porque nos garantizará afluencia de granos", dijo Otharán.

Toepfer y Bunge estarían interesados en agregarles valor a las commodities en los puertos. Por otra parte, está el acuerdo suscripto con Dreyfus y Glencore para la construcción de una planta industrial, con una concesión hecha en 2009 por cuatro años. De esta manera, para 2013, Bahía Blanca podría sumar dos millones de toneladas de potasio, 1,5 millones por los elevadores de granos de Dreyfus y hasta 200 barcos más a los 1100 que recalan actualmente por año.

En lo que hace a contenedores, la semana pasada llegó el primer feeder de MSC, que transportará alfalfa en fardos producida en Viedma y con destino a los Emiratos Arabes Unidos. "Este servicio es una gran noticia porque, si bien proyecta mover unos 1500 contenedores por año, generará cargas, vendrá a buscar negocios. Bahía importa muy poco, pero éste puede ser un punto de partida para lograr la logística de abastecimiento del sur de la Argentina", recordó Otharán.

Ahora el consorcio está a la caza de financiamiento para su proyecto de mantener el dragado en 45 pies al cero o 50 con mareas, para garantizar el completamiento de los barcos cargados para navegar en una hidrovía a 36 pies. Los fondos necesarios ascienden a entre US$ 60 y 70 millones.

Muy cerca de los centros de consumo más importantes, el puerto de Dock Sud salió bien parado en 2009. "La facturación creció un 9%. Sin contar los vacíos, tuvimos un movimiento de 300.000 TEU y recalaron en el puerto un 16% más de barcos. Esperamos un 2010 todavía mejor de la mano de la recuperación económica", indicó Ezequiel Kristof, delegado administrador del Puerto Dock Sud.

El puerto que cobija a Exolgan fue uno de los que se benefició de las gestiones de la Gobernación y de la Subsecretaría de Actividades Portuarias. En 2009, vio inversiones por casi US$ 215 millones, entre la ampliación del muelle de Exolgan y las inversiones que realizó Shell para la reconversión medioambiental de su planta, además del dragado de la segunda sección. Los planes ahora incluyen el dragado para el área de propaneros y ya se está adjudicando las obras de dragado para la primera y segunda sección con perfilamiento del canal.

La provincia logró ayuda de Nación para una obra muy necesaria. Exolgan tiene en Hamburg Süd uno de sus principales clientes y, para fines de este año, probablemente, la naviera alemana comenzará a dedicar a la costa este de América del Sur a los buques de la clase Santa.

Esta última generación de barcos superan los 300 metros de eslora y los 43 de manga y cuentan con una capacidad que excede las 7000 TEU. El gobierno nacional invirtió diez millones de pesos para elevar los cables de alta tensión que cruzan el Riachuelo para que este tipo de buques puedan ingresar en el puerto. Claro que también será necesario ensanchar el radio de giro de las cuatro bocas.

En tanto Exolgan -controlada hoy por PSA, la Autoridad Portuaria de Singapur- recibió tres nuevas grúas pórtico y completó con la ampliación de las playas de descarga de la mercadería. Y logró los 1000 metros de muelle.

Dock Sud, que mueve unas 20.000 toneladas anuales por ferrocarril, tiene un movimiento diario de 2800 camiones (78.400 toneladas), entre contenedores, carga para el polo petroquímico, cargas generales y arena. "En muy poco tiempo, seguro estaremos en el orden de los 4000 camiones diarios", pronosticó Kristof.

Pero lo que más impacta son las proyecciones que maneja el puerto para 2016: nada menos que 9000 camiones diarios. Tremenda cantidad de vehículos sólo será posible si finalmente la migraña que representan los accesos terrestres para la cabeza de cada puerto logra solucionarse.

"Hay un convenio con AySA mediante el cual el puerto le cedería un espacio para una planta potabilizadora a cambio de la construcción de accesos al puerto", deslizó Kristof.

Por Emiliano Galli
Enviado especial
La Nación.

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