viernes 27 de noviembre de 2009

Enfoque de Cadenas de valor para el análisis del sector agroindustrial en países en desarrollo.

Comprender la lógica detrás de las Cadenas Globales de Valor (CGV) es fundamental para el diseño de políticas sectoriales. Partir del entendimiento específico de la dinámica de poder que rige las CGV, la distribución del ingreso y la magnitud de la competencia, permitirá potenciar los efectos de las medidas nacionales que se ejecuten.


La dinámica e importancia del sector agrícola

El sector agrícola es sumamente importante para la prosperidad económica de los países en desarrollo. Este sector sigue siendo una de las principales fuentes de empleo y a pesar de la expansión de los sectores manufactureros y de servicios, representa con frecuencia la mayoría de las exportaciones de un país, siendo un componente importante del crecimiento económico nacional. Además, gran proporción de la población agrícola la integran típicamente los pequeños agricultores, donde muchas las mujeres desempeñan un papel central en su calidad de propietarias y trabajadoras de pequeñas y medianas fincas.

El acceso a los mercados de insumos y productos funcionales y dinámicos a nivel local, nacional y mundial es relevante para la ampliación y mejora de la productividad agrícola. Estas actividades están a menudo restringidas por la falta de información de mercado y de los consumidores, la falta de capacidad para satisfacer las normas internacionales de calidad y seguridad, la mala organización del transporte, la distribución y comercialización, y la insuficiencia del crédito, así como las barreras comerciales.

Para enfrentar estos problemas son necesarias nuevas perspectivas analíticas que permitan captar las complejidades de los sistemas de la producción y distribución agrícola, e igualmente tomar en cuenta la proliferación de estándares privados y públicos que regulen la venta de productos agrícolas y alimentarios en los mercados globales.

El enfoque de las Cadenas Globales de Valor

El marco de la CGV proporciona un enfoque innovador y muy apropiado para abordar los retos y oportunidades que ofrece el desarrollo del sector agrícola en la región latinoamericana. Como resultado de la globalización, todas las industrias hoy en día deben ser analizadas en términos de complejas redes de producción y comercialización internacional, en las cuales la creación, la apropiación y el mantenimiento del valor están determinados por la posición y las capacidades de las empresas y los países en las CGV.

En el sector agroalimentario, los países desarrollados tienden a ser sede de las grandes empresas mundiales de agro negocios que suministran semillas, fertilizantes y pesticidas a los agricultores de todo el mundo (por ejemplo, Cargill, Monsanto y Bayer Crop Science), las empresas multinacionales que venden productos alimenticios etiquetados y envasados (por ejemplo, Kraft, Nestlé y Unilever), franquicias mundiales de comida rápida (McDonald’s, KFC, Pizza Hut), grandes supermercados y otros intermediarios que importan grandes cantidades de productos frescos de las economías en desarrollo (por ejemplo, Tesco, Whole Foods, y Wal-Mart). Estas compañías globales establecen los estándares de precio, calidad, embalaje y entrega que afectan la capacidad de tener éxito o fracasar en el mercado internacional de los agricultores y proveedores de sistemas de producción local de alimentos en todo el mundo.

Bajo esta consideración, los elementos esenciales del análisis de estas cadenas incluyen la estructura de insumo-producto, la geografía de las cadenas, sus mecanismos de control, y otros arreglos institucionales pertinentes. De esta forma se hace hincapié en cuáles segmentos de la cadena tienen el mayor control sobre las actividades, hacia delante y atrás, su posición geográfica, y cómo los canales de distribución a los consumidores extranjeros y nacionales a lo largo de la cadena afectan en la medida en que los pequeños y medianos productores obtienen oportunidades para el mejoramiento industrial y acceso a mayores beneficios.

El enfoque de las CGV se ha fortalecido con el uso de metodologías complementarias. Estas adiciones incluyen el uso de la evaluación del ciclo de vida (ECV) para medir los impactos ambientales, la teoría de juegos y técnicas de simulación para entender mejor la negociación entre los actores estratégicos en las cadenas de valor mundiales, la utilización de los costos de transacción y la teoría de redes para promover la comercialización de los cultivos. De igual forma, se destaca la importancia de los factores ambientales y las preocupaciones relacionadas a la sostenibilidad a fin de aumentar las opciones de mejora que, junto con el tema del trabajo digno y condiciones laborales, se encuentran entre los tópicos contemporáneos más requeridos para potenciar la mejora social de las CGV.

El diseño de políticas a partir del análisis de la CGV

Algo muy valioso en la aplicación del enfoque de la CGV es el uso de este componente teórico para propiciar el diseño de políticas futuras y opciones estratégicas, tanto para las empresas como para los agentes institucionales. Específicamente en lo relacionados con las políticas que reflejan la diversificación, diversas formas de integración industrial, el control de la calidad de los productos, y la importancia de la inversión extranjera directa.

Al abordar la distribución del valor, los países en desarrollo suelen ejecutar las actividades básicas, creando así una desigualdad en la distribución de los beneficios. Cadenas de valor agrícolas, como el melón y el café, ejemplifican esta realidad.

Lo anterior debe llamar la atención a la necesidad de considerar los tipos de control en la cadena, tanto horizontal como vertical, con especial atención a quién tiene el acceso a los mercados y a las capacidades de los agricultores para diversificar sus productos, que afectan las posibilidades de las empresas para mejorar su posición en estas cadenas.

Por otra parte, el papel de los contratos es esencial bajo circunstancias específicas. Los pequeños productores pueden ser capaces de recibir más ganancias y aumentar sus oportunidades en la cadena de valor mediante contratos directos con los procesadores y exportadores. A su vez, esto permite que los compradores estén más capacitados para proporcionarles la asistencia técnica e información sobre el mercado.

Entender la lógica de las estrategias de abastecimiento y los cada vez más rigurosos requisitos de desempeño por los principales compradores en las cadenas globales alimentarias y agrícolas, son elementos fundamentales que no se deben obviar para la generación de propuesta sobre las opciones de mejoras para los exportadores de los países en desarrollo.

Los vínculos jerárquicos relacionados con la propiedad de las empresas multinacionales, o redes cautivas con proveedores preferidos, pueden operar en los niveles superiores de las CGV, mientras que las relaciones más orientadas hacia el mercado funcionan para actividades estandarizadas o de escaso valor en la parte primaria inferior de la cadena, las cuales se localizan en los países en desarrollo. Redes modulares o relacionales están operando en los segmentos medios de estas cadenas[1]. Con ello, la coordinación de las empresas multinacionales se mantiene y se transmite a lo largo de la cadena por medio de la estructuración de sus redes de proveedores, posicionados en los nodos intermedios de las cadenas de producción.

Además, en un contexto como el actual, donde la crisis financiera y económica internacional ha requerido la propuesta de acciones nacionales para hacerle frente, el análisis de las políticas agroalimentarias cobra especial importancia ya que obliga a un replanteamiento de la forma en que las políticas económicas han sido diseñadas durante los últimos años.

Lo anterior involucra no sólo los aspectos relacionados con la regulación de los mercados, sino también lo relativo a la alta vinculación de los mercados internacionales, que a su vez obliga a los agentes económicos a tomar decisiones adecuadas para posicionarse de la mejor manera en los mercados que abastecen.

Finalmente, el enfoque de análisis de cadenas en sí mismo solamente se vuelve una herramienta fundamental en la medida en que contribuya al entendimiento de los procesos detrás del intercambio de productos, la concentración de los mercados, y las fuerzas que dominan su dinámica. En términos de gobernabilidad, ahora hay mayor conciencia de la co-existencia de múltiples estructuras de control que operan en los diferentes niveles de las CGV.

* Profesor de Duke University. Este artículo se basa en las apreciaciones del autor de un libro presentado en noviembre de 2009, con el título “Cadenas Globales: Enfoque y Aplicaciones para Agroindustrias de países en desarrollo”, el cual es un aporte a la discusión de la importancia de la aplicación del Enfoque de Cadena Global de Valor al entendimiento de la dinámica productiva de los países en desarrollo y la generación de propuestas de política a partir del mismo. El estudio tiene particular énfasis en la región centroamericana.

Gereffi, G., Lee, J., and Christian, M. 2008. “The Governance Structures of U.S.-Based Food and Agricultural Value Chains and Their Relevance to Healthy Diets.” Documento preparado para la Fundación Robert Wood Johnson el 17 de junio. http://www.cggc.duke.edu/pdfs/GlobalHealth/Gereffi_Lee_Christian_RWJFpaper_17June2008.pdf

martes 24 de noviembre de 2009

Se exporta poco y se importa menos.

La balanza comercial arrojó un superávit de 1182 millones de dólares, 16 por ciento más que hace un año. Fue por un abrupto descenso en las importaciones, que superó a la baja en las ventas al exterior.



La balanza comercial de octubre evidenció un superávit de 1182 millones de dólares, que representó una mejora de 16 por ciento respecto de igual mes del año pasado, informó ayer el Indec.

La cifra es el resultado de un ingreso por exportaciones de 4839 millones de dólares y erogaciones por 3657 millones en importaciones. Los rubros que arrojaron una mayor participación en las exportaciones en lo que va del año continuaron siendo las manufacturas de origen agropecuario e industrial. En cambio, entre los productos importados se destacaron los bienes intermedios y de capital. La relación comercial con Brasil volvió a ser superavitaria para la Argentina, debido a una fuerte reducción en las compras a ese socio comercial.


Según el último informe de intercambio comercial, el menor valor exportado en octubre (de 21 por ciento) respondió a una caída en los precios, con un retroceso del 14 por ciento, y en menor medida por cantidades, con una baja de 8 por ciento. Fuera de ese promedio hubo productos, en su mayoría materias primas, que lograron mejoras. Es el caso del petróleo, piedras, metales preciosos y sus manufacturas y mineral de cobre y sus concentrados.


El mayor descenso interanual en las exportaciones en valores absolutos correspondió a productos primarios, cuyas ventas registraron una caída del 54 por ciento. Le siguieron las manufacturas de origen agropecuario (-16 por ciento) y las industriales (-12). De todos modos, hubo algunos rubros que lograron mantener una diferencia positiva considerable. La harina y pellets de soja obtuvo en términos absolutos una diferencia en lo que va del año de 929 millones de dólares respecto de igual lapso de 2008. Lo mismo sucedió con aceites crudos de petróleo, con un margen de 618 millones de dólares. En contraposición, los porotos de soja tuvieron un ingreso de 2707 millones de dólares menos que en el acumulado a octubre del año pasado.


Las importaciones, en tanto, tuvieron retrocesos más llamativos y en buena medida por menores volúmenes adquiridos. Las compras en el exterior cayeron 29 por ciento. Los precios se retrajeron 13 por ciento interanual en octubre y las cantidades un 18 por ciento. La baja de octubre pudo exhibirse en todos los “usos económicos”. El descenso más marcado se registró en los bienes intermedios, principalmente por menores importaciones de porotos de soja, minerales de hierro, urea, glifosato y azufre. También se vio una menor actividad en la compra de piezas y accesorios para bienes de capital con destino a la industria automotriz, partes de máquinas y acondicionadores de aire.


En el acumulado del año la balanza comercial fue superavitaria en 14.439 millones de dólares, representando un aumento de 29 por ciento contra el mismo período de 2008. El total exportado fue de 46.965 millones de dólares y el importado de 31.526 millones, representando una disminución de 25 y 37 por ciento, respectivamente.


Durante el año, un tercio (33 por ciento) de las compras al exterior se hicieron en el ámbito del Mercosur, donde Brasil continúa posicionándose como el principal socio comercial. El intercambio con este bloque permitió el mes pasado un resultado positivo de 237 millones de dólares. En este caso, el superávit se sustentó en una baja de las importaciones de 34 por ciento y de 6 por ciento en exportaciones. Los productos agropecuarios y los combustibles y energía crecieron 2 por ciento en exportaciones, pero 27 en importaciones. En cambio, los productos primarios y las manufacturas industriales cayeron 36 y 8 por ciento en exportaciones e importaciones, respectivamente.


La fuerte caída en las compras argentinas al bloque recibió innumerables críticas del empresariado brasileño, el cual sostiene que el país las reemplaza con productos chinos. En ese sentido, el intercambio con el Asean (Corea, China, Japón e India) registró un saldo comercial negativo de 317 millones de dólares en octubre. Las exportaciones disminuyeron a la mitad respecto de octubre de 2008, debido principalmente a menores ventas de productores primarios a China, mientras que las importaciones de bienes de capital e intermedios retrocedieron 25 por ciento, con ese mismo país.

Fuente: Página12

ARGENTINA:MAS SUPERAVIT Y SE DESACELERA CAIDA DE INTERCAMBI0.

El superávit comercial argentino fue 9,6% mayor en los primeros diez meses del año, con 14.139 millones de dólares, frente al mismo lapso de 2008, aunque en el marco de un menor intercambio con el mundo, según un informe privado.



El trabajo, de la consultora Abeceb.com agrega que el superávit comercial argentino se perfila hacia los 16.400 millones de dólares en todo 209, en línea con lo estimado.


Los destinos de las exportaciones que mayor contracción experimentaron en diez meses fueron fueron China, ASEAN y Nafta (21%) mientras que los embarques al Mercosur bajaron 6%. Las importaciones, según Abeceb, se desaceleraron 28,7% interanual en octubre pasado, menos que el 37,5% del año pasado, mientras los embarques argentinos cayeron el 21,3%, menos de lo esperado.


En general, el comercio exterior argentino tuvo una merma de 24% en octubre último, frente al mismo mes de 2008, inferior al 30% de septiembre. Los productos primarios y agroprocesados explican el mayor porcentaje de caída de las ventas argentinas al exterior (71,4%)


Las exportaciones industriales argentinas presentaron la menor caída porcentual por grandes rubros (12%) y una vuelta a signo positivo (+6) en los cantidades exportadas después de tres consecutivos. Se destacan las ventas de piedras y metales preciosos aunque principalmente por el crecimiento del rubro material de transporte a Brasil de 12%.

(ANSA).

jueves 19 de noviembre de 2009

Pocos avances en la cumbre con Lula.

La Presidenta sólo se comprometió a no demorar más de 60 días el ingreso de mercadería brasileña.

Mariana Verón Enviada especial - La Nación.

BRASILIA.- Reproches mutuos y públicos. Reuniones del más alto nivel hasta el último minuto. Compromisos plasmados por escrito y una fuerte presión argentina que Brasil se negó a complacer. Así transcurrió la reunión entre la presidenta Cristina Kirchner y su par Luiz Inacio Lula da Silva, con escasos avances en las diferencias comerciales que los enfrentaron en las últimas semanas, que la diplomacia esperaba que resolvieran ambos mandatarios.


Pero el saldo no fue positivo. Las soluciones quedaron para más adelante y se acordó acortar los tiempos entre las reuniones de los presidentes para destrabar las diferencias. Lula y Cristina Kirchner se volverán a ver dentro de tres meses y los cancilleres, junto con los ministros de Economía e Industria, deberán hacerlo cada 45 días.


Los chispazos se hicieron públicos en los discursos de ambos presidentes, previos al almuerzo que compartieron en Itamaraty. Lula pidió eliminar el "proteccionismo", en un tiro por elevación a Cristina, que lo escuchó atenta y sin el auxilio de la traducción. "El proteccionismo no es la solución. Crea distorsiones difíciles de revertir", sostuvo. Cuando le tocó el turno a ella, devolvió el golpe y le pidió a su par "no ignorar que hay un socio mayor y un socio menor" y, por tanto, exigió "mirar el conjunto".

El detalle no menor de la falta de avances fue la deliberada resistencia de ambos mandatarios a hablar con la prensa, a pesar de que estaba prevista una conferencia. Quedó claro: no había nada nuevo ni bueno que anunciar.


A último momento, los dos gobiernos firmaron un documento que fue redactado bajo presiones de ambos lados. El polémico secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, estará ahora auditado por el Planalto. Sucede que la Argentina debió comprometerse por escrito a otorgar las licencias no automáticas para el ingreso de productos brasileños en 60 días, plazo que ya estaba establecido por la Organización Mundial de Comercio (OMC). Pero Brasil denunció que el gobierno nacional lo incumplía y por eso, de manera unilateral, decidió hace unas semanas dejar varados camiones con mercadería perecedera argentina en la frontera.


El ministro de Industria de Brasil, Miguel Jorge, plasmó el malestar en un contacto con los medios: "La Argentina llegó a demorar 180 días para habilitar las licencias", destacó, en el interior de la gigantesca sede de la Cancillería, mientras Cristina Kirchner caminaba hacia el auto que la trasladaría al aeropuerto. Según pudo saber LA NACION de fuentes del gobierno de Lula, por ahora su administración no llevará el reclamo a la OMC, a la espera de cómo se comporte de ahora en más la Argentina.


Gusto a poco
A cambio, Brasil se comprometió a hacer un preaviso en caso de negar el ingreso de importaciones argentinas, que tuvo gusto a poco a los ojos de la delegación argentina.

El gobierno nacional presionó hasta el minuto final para establecer un plazo de 21 días, que Lula se negó a conceder. Mientras Kirchner dejaba esta ciudad, el presidente de la poderosa Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp), Paulo Skaf, defendía la represalia brasileña y mostraba desconfianza en la Presidenta.

"El resultado va a ser visto los próximos días, dependiendo de las acciones del gobierno argentino", se despachaba ante la prensa.
Pese a las diferencias, que ambos presidentes calificaron de "pequeñas", ambas comitivas intentaron salvar las distancias y resaltaron que el encuentro había sido "positivo".


Los discursos resultaron una jugosa batalla dialéctica que sorprendió a todos. Lula advirtió que su país le compraba a la Argentina el 70% de las exportaciones totales y destacó que 9 de cada 10 autos que nuestro país fabrica para exportar se venden en Brasil. Cristina sintió de cerca la advertencia y contestó: "Es cierto que Brasil es el destino principal de nuestras manufacturas industriales, pero también es cierto que cuando uno mira el intercambio comercial, la exportación desde Brasil hacia la Argentina contribuye a enjugar el déficit que ustedes tienen con otros países".


Además, la Presidenta se negó a eliminar las barreras comerciales y, en otro párrafo para su anfitrión, se despidió brindando para que exista "inteligencia" para resolver las diferencias.

viernes 13 de noviembre de 2009

Firman un convenio con la Cámara de Comercio e industria de Malasia

MISION COMERCIAL REGION CENTRO.


El convenio fue suscripto en el marco del seminario de Oportunidades de Vinculación Técnico - Comercial entre Malasia y la Región Centro, en Kuala Lumpur. Binner expuso sobre las fortalezas y diversidad de la economía santafesina.


En el marco de la misión comercial que la Región Centro y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) desarrolla en el sudeste asiático, el gobernador Hermes Binner, junto a su par cordobés, Juan Carlos Schiaretti, y al vicegobernador de Entre Ríos, José Lauritto, firmó hoy un convenio de cooperación con la Cámara Internacional de Comercio e Industria de Malasia. Este acuerdo fue suscripto durante el seminario de Oportunidades de Vinculación Técnico - comercial entre Malasia y la Región Centro, en la ciudad de Kuala Lumpur, del que participó la delegación que representa al bloque regional.
El objetivo de este convenio es “potenciar las exportaciones de la región, particularmente de todo lo que es motivo de atracción para el sudeste asiático, como los alimentos”, dijo Binner en diálogo con la prensa argentina que acompaña a la comitiva. “Nosotros como gobernadores tenemos la posibilidad de abrir puertas, de sumarnos con el CFI para que los productores y empresario argentinos se vinculen (en este caso) con los malayos” y de “buscar los «partners» que permitan integrar procesos productivos”, indicó el mandatario santafesino a los periodistas.
Binner consideró que el convenio firmado es muy importante para la provincia de Santa Fe, cuya columna vertebral es la producción agroindustrial, y dijo que “indudablemente abre un gran espacio”.
En ese sentido, el gobernador santafesino destacó la participación de la embajadora argentina en Malasia, María Isabel Randon, para el desarrollo de la misión, quien generó “una gran expectativa de lo que significa la Región Centro. Es una oportunidad que tenemos que aprovechar para incrementar nuestra comercialización en el exterior”, aseguró Binner.
El gobernador se refirió a la posibilidad de integración entre firmas argentinas y de Malasia, y dijo que la combinación estratégica “de partes de una misma maquina, sea una cosechadora o una sembradora, permite tener a largo plazo una economía que se sustenta en la integración de los países”. Complementariedad latente
En ese aspecto, Binner mencionó que “hay muchísimas actividades en las que puede ayudar Malasia a la Argentina y hay una complementariedad latente que se puede desarrollar y por lo tanto inversiones en puertos, en grúas, en logística portuaria, pensar en la hidrovía Paraná - Paraguay como una vía de integración de todo el Mercosur, son aspectos fundamentales en los que nos puede ayudar Malasia”.

El gobernador también destacó el desarrollo logrado por Malasia “en poco tiempo” y dijo que eso puede servir de ejemplo a la Argentina, para “tener un proyecto de Nación que permita pensar que la diversidad de actividades económicas que tiene la Argentina, lejos de ser una debilidad es una fortaleza para el desarrollo integral. Por lo tanto necesitamos un proyecto común, donde las provincias no sean consideradas como territorios inviables, sino que tengan todas sus posibilidades de desarrollo económico y social”, agregó. Binner se refirió a la “gran necesidad de integración” de la región con los mercados internacionales. Malasia y Singapur pueden ser una gran puerta de entrada al sudeste asiático. Excluyendo a China e India, estamos hablando de una población de 600 millones de habitantes, con lo cual hay una potencialidad extraordinaria para el desarrollo de nuestros productos.
Argentina necesita exportar y tiene ventajas importantes”, añadió. “La Región Centro tiene una ventaja comparativa en la hidrovía, tener un puerto marítimo a 400 kilómetros de desembocadura del río en el océano y la vinculación con la hidrovía Paraná - Paraguay es una ventaja extraordinaria”, indicó el gobernador santafesino. Finalmente, Binner destacó también “la capacidad de mano de obra argentina, de nuestros empresarios exitosos, de las universidades y de los centros de investigación”. También participan de este viaje los ministros de la Producción, Juan José Bertero, y de Salud, Miguel Ángel Cappiello; y el secretario General del CFI, Juan José Ciácera. Tras la firma del convenio, Binner y Bertero recorrieron la 3ª Exhibición Internacional Trade Malasia (Intrade), en el centro de convenciones de la Corporación de Desarrollo de Comercio Exterior de Malasia (Matrade). Intrade es un centro exposición de empresas malayas en el que se realizan rondas de negocios y muestras de productos.
Después de la recorrida, el gobernador y el ministro de la Producción de la provincia de Santa Fe se reunieron con el ministro de Energía, Agua y Comunicaciones de Malasia, Shaziman Abu Mansor, con quien hablaron sobre las posibilidades de producir energía con diversas alternativas: “Nosotros tenemos el río Paraná, que tiene un caudal extraordinario y a partir de allí hay formas de producir energía que no son sólo de embalse. Se puede producir energía cinética de río, creo que tenemos mucho por aprender en el tema energético para tratar de sustituir la energía térmica como base de la producción de energía”, indicó Binner. Oportunidades de vinculación Durante el seminario de Oportunidades de Vinculación Técnico - comercial entre Malasia y la Región Centro, que se desarrolló en el Marriott Hotel, Binner expuso sobre las fortalezas y la diversidad de la economía santafesina, “fundamentalmente ligada a la actividad agroindustrial”, explicó el gobernador al auditorio.
En ese sentido, Binner destacó la existencia de universidades nacionales y privadas en la región, y también de centros de investigación y capacitación que permiten incorporar más rendimiento a las semillas y mano de obra especializada”. El gobernador describió un proyecto de investigación en marcha en la Universidad de Rosario, sobre genómica vegetal para incorporar “mejores semillas para incrementar la producción. La FAO nos habla de que en el año 2050 se va a necesitar el doble de productos agrícolas que hoy tenemos y, si consideramos que las tierras explotables están en casi su totalidad explotadas, entonces tiene que ver con los rindes y esto tiene que ver con la genética, con nuevas semillas y con una revolución verde”, afirmó.
Presentación de la provincia
En su exposición, el mandatario santafesino repasó las principales particularidades productivas de la provincia. En esa línea mencionó el complejo oleaginoso, al que describió como “el más grande del mundo, dedicado fundamentalmente a la exportación. Hay 20 plantas de procesamiento de productos oleaginosos, en los cuales se procesa el 80 por ciento de la producción granaria del país”. Además expresó que “Santa Fe es la segunda productora nacional, con 24 frigoríficos y algunos habilitados para la exportación”, indicó Binner durante la exposición” y que en lo que hace al sector lácteo, “se producen 17 millones de litros de leche por día, de los cuales gran parte se destina a la producción de leche en polvo y quesos. Aquí se encuentra casi el 40 por ciento de las industrias del sector, los que exportan el 53 por ciento de los productos”, indicó el mandatario santafesino. “La actividad vinculada al cuero tiene una mano de obra especializada, donde es muy importante tanto la calidad en la producción del cuero como el cuidado del medio ambiente, ya que esta industria es contaminante y necesita una gran infraestructura para el tratamiento.”
También mencionó la actividad textil, “la producción de hilados, tejidos e indumentaria”; a la producción de maderas y a la industria del acero, “cuya principal planta siderúrgica produce un millón de toneladas anuales de acero. Pero también hay una serie de industrias vinculadas a la producción de acero como laminadoras, las fundiciones y las autopartes, que es de mayor complejidad, y que produce el 44 por ciento de las autopartes del país”. “En la producción de maquinaria agrícola la provincia produce el 45 por ciento de estas máquinas en el país y es una de las cuestiones de mayor integración, junto con Córdoba, en la producción de la metalmecánica vinculada al campo.” Respecto de la química y petroquímica, mencionó “la producción de ácido sulfúrico y sulfato de carbono”, entre otros muchos productos, “varios vinculados a la producción primaria de medicamentos.”
Finalmente, dijo que en materia de electrónica, “el 52 por ciento de lo producido por la industria de software se exporta, fundamentalmente a la Unión Europea, Estados Unidos y América latina”.
Fuente: Notifei

El sector citrícola podría triplicar sus envíos.

MISION COMERICAL REGION CENTRO A MALASIA Y SINGAPUR

Continúa desarrollándose de manera fructífera la misión comercial de la Región Centro a Malasia y Singapur que comparten Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, con muy buenos resultados para el sector citrícola entrerriano que pretende multiplicar por tres los envíos al primer país; “Tuvimos contactos con empresarios de distintas regiones, interesados en la oferta exportable de las tres provincias”, aseguró el titular de la Región Centro por Entre Ríos, José Gómez; Hubo coincidencias en la necesidad de convertir a Malasia en una plataforma de negocios para toda la región y se firmó un convenio de cooperación entre el CFI y la Cámara de Comercio Internacional de Malasia; La delegación entrerriana está encabezada por el vicegobernador Eduardo Lauritto, y las de Córdoba y Santa Fe por los gobernadores Juan Schiaretti y Hermes Binner.


Empresarios y funcionarios de la Región Centro buscan potenciar el intercambio en la misión comercial e institucional que se realiza por estos días en Kuala Lumpur, capital de Malasia, uno de los más importantes tigres del sureste asiático. Este miércoles, en la jornada más importante de la visita, los gobiernos de las tres provincias y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), pusieron en valor las potencialidades de los sectores productivos ante las autoridades y empresarios malayos y de la región, lo que dio comienzo a la ronda de negocios que se desarrolló por varias horas en el centro de convenciones del Marriot Hotel, lugar donde se aloja gran parte de la delegación.

En el encuentro institucional, que fue presidido por Tan Sri Halim Mohammad, titular de la Matadre (corporación de comercio internacional), estuvieron presentes Juan Schiaretti, Hermes Binner y José Eduardo Lauritto –gobernadores de Córdoba, Santa Fe y vicegobernador de nuestra provincia, respectivamente- como así también María Isabel Rendón, la embajadora argentina en Malasia.En el amplio salón estaban presentes unos 60 empresarios de distintos rubros, culturas y religiones de distintos lugares.

En este marco, las autoridades malayas y argentinas coincidieron en expresar que sus intereses son comunes en cuanto a que para la nuestro país Malasia puede convertirse en la puerta de entrada a un grupo de países que constituyen cerca de 600 millones de habitantes –con un Producto Bruto Interno combinado que alcanza a los 1.400 billones de dólares- y para el país asiático se trata de una oportunidad para diversificar su capacidad de abastecimiento a sus vecinos socios comerciales.

INDICADORES.
De este modo, el titular de la Matrade aseguró que es necesario fortalecer el vínculo con la Argentina y puso de manifiesto los indicadores que expresan la fortaleza de la relación comercial y las posibilidades que se abren para los productos de la Región Centro.


La Argentina es el tercer socio comercial que posee Malasia luego de Brasil y México en América Latina, y prueba de esto es que los negocios pasaron de un flujo de 248 millones en 2003 a algo más de 800 millones de dólares en 2008, en tanto que sólo en los primeros nuevos meses de 2009 el volumen del intercambio alcanzó a los 611 millones, lo que habla de una tendencia positiva para el presente año.A la hora del balance, el superávit comercial se muestra favorable para la Argentina llegando a los 434 millones de dólares.

Es así, que mientras nuestro país importó desde Malasia 89 millones de dólares, especialmente en tecnología y telefonía, exportó por 523 millones, básicamente en productos vinculados a soja y derivados, cereales y carne aviar, lo que describe la naturaleza de la relación bilateral.Casi el 70 % de los productos que llegan desde la Argentina para Malasia provienen de la Región Centro, de allí que las expectativas están creadas en poder generar contactos que incrementen el volumen de carne vacuna, de pollos y lácteos –para lo cual se trabaja en sortear las dificultades que generan las prescripciones de la Halal (rito islámico que demanda condiciones específicas con el tratamiento animal)- como así también de otros productos con valor agregado que se presentaron ayer. El presidente de la Matrade, pidió a los empresarios argentinos que para el próximo año espera contar con productos de la Región Centro en la Exhibition & Convention Centre de Kuala Lumpur de 2010.Al analizar la jornada, Jesús Pérez, director de Relaciones Internacionales del Gobierno de Entre Ríos, destacó que se trata de una misión exploratoria, por lo que los esfuerzos están puestos en “encontrar canales de diálogo y vinculaciones que permitan a los empresarios entrerrianos abrir nuevos mercados en el mundo y fortalecer nuestras cadenas productivas generando valor y trabajo entrerriano”.

Para esto, destacó, que resulta vital “el apoyo de la provincia a la misión comercial e institucional en la tarea de asegurar la efectividad de la ronda de negocios”. Explicaciones de José Gómez.El titular del Ente Región Centro de Entre Ríos, José Gómez, aseguró que la ronda de negocios implicó abrir canales directos con importadores y traders, pero también profundizar la relación que algunos empresarios que ya vienen desarrollando negocios en Malasia, como es el caso del sector citrícola. “Estamos abriendo una plataforma de negocios para los productos de la Región en los países que más crecen en el mundo, y más allá de lo que cada empresa pueda lograr en estos días, las mayores posibilidades de negocios se van a dar en el mediano plazo”, evaluó.

En este marco, Gómez describió que durante la ronda de negocios los empresarios locales trabajaron cuatro horas sin parar, ya que tuvieron un promedio de cinco entrevistas, destacándose “la alta predisposición de los empresarios asiáticos para resolver cualquier barrera que se presente”, expresó, para reafirmar luego que “esta misión cumple con las expectativas, y si bien creemos que debemos ir de menor a mayor, entendemos que Malasia es tan importante como lo será Singapur, el centro financiero y el puerto más importante del sureste asiático. Empezamos a abrir una puerta a la oferta exportable en esta parte del mundo”, concluyó el funcionario.La citricultura podría triplicar sus envíos a Malasia.

Quien mayor ventaja obtuvo en la ronda de negocios desarrollada en el Marriot Hotel fue el encadenamiento citrícola, ya que de acuerdo a lo expresado por Mariano Caprarulo, presidente de la Cámara de Exportadores del Citrus de Entre Ríos, en los encuentros “encontraron gran predisposición en los importadores. No se trataba de personas free lance, sino de hombres de negocios con consolidada experiencia en la venta de frutas que quieren desarrollar otras variedades de las que nosotros ya tenemos en el mercado malayo”, expresó el empresario. Entre Ríos está presente en Malasia con la mandarina tipo Murcot, de las que la provincia envía aproximadamente 1.800 toneladas año, como así también unas 200 toneladas de naranja tipo Valencia.Caprarulo adelantó que los importadores malayos demostraron marcado interés en al menos cuatro variedades: Nova, Clementinas, Ellendale, como así también en pomelo rojo, sin perjuicio de la Murcot que ya tiene su mercado en la región y que sigue siendo muy requerida. En cuanto a las naranjas, advirtió que las variedades Navel, Midnigth y Salustiana tienen posibilidades de comenzar a llegar a estos mercados. “Cada contacto manifestó la intención de pedir contenedores semanales, lo que podría llegar a triplicar, como mínimo, lo que exporta Entre Ríos a Malasia”, sentenció.En este marco adelantó que este jueves, visitará por la tarde la planta Euro Atlantic SDNBHD, que posee 15 años en el mercado pero que es muy confiable. Asimismo, adelantó que “todos los importadores tienen interés en visitar Concordia y Chajarí en marzo próximo cuando empiece la zafra para ver y recorrer quintas y empaques, y para trabar relaciones directas con los productores”, dijo el dirigente. Sin embargo, describió también que la competencia que se genera con Sudáfrica por la naranja Valencia es un problema porque el tipo de cambio hace que la Argentina quede algo relegada y porque las distancias favorecen al país africano que tiene menos costos de flete. “Sin embargo muchos prometieron evaluar la situación y aseguraron que van a tratar de imponer la calidad de la naranja entrerriana, y uno de las alternativas es exportarla a granel ya que en Entre Ríos hay excedente, lo que bajaría costos en cajas, siendo el trabajo de distribución trasladado a los importadores”, precisó. El esquema para el sector citrícola se presenta alentador en un mercado que está abierto y que cuenta con el viento a favor de la experiencia de exportación a Europa, lo que brinda garantías a los malayos.




viernes 6 de noviembre de 2009

Chile y Argentina firmaron Tratado histórico de Cooperación e Integración.


La presidente Cristina Fernández firmó el 30 de octubre con su par chilena Michelle Bachelet en el municipio trasandino de Maipú un acuerdo de integración y complementación para fortalecer la relación bilateral, a 30 años del conflicto por el Canal del Beagle. El Tratado incluye el puntapie inicial para comenzar a desarrollar el proyecto del Corredor Bioceánico Central, que se constituirá en la salida de Argentina a los puertos del Pacífico chileno. Para 2020, duplicará la circulación comercial absorbida hoy por los principales pasos fronterizos.


Para el Canciller Jorge Taiana, “el Tratado de Integración es un salto cualitativo que viene a mostrar, blanco sobre negro, literalmente, el excelente estado de la relación bilateral, y que va a definir -luego de 25 años del Tratado de Paz de 1984-, el nuevo empuje y una nueva puesta al día de esa relación. Nosotros entendemos que este nuevo tratado refleja la potencia, la diversidad, la riqueza y la profundidad de nuestros lazos bilaterales”, según aseguró poco antes de partir acompañando en la gira presidencial de dos días a Cristina Fernández a Chile.
En la histórica localidad chilena de Maipú, las presidentas rememoraron simbólicamente el abrazo de los libertadores José de San Martín y Bernardo de O´Higgins en la batalla de 1818, en la que triunfaron sobre las tropas realistas. El tratado de cooperación e integración, de amplio alcance, profundiza las relaciones bilaterales en materia migratoria, fronteriza y de conectividad, hacia la libre circulación de ciudadanos.
El jefe de la diplomacia argentina calificó de “histórico” el acuerdo de Maipú, en tanto “establece una serie de puntos para construir una integración profunda y a futuro, de un alcance realmente inédito en América, ya que abarca desde el aspecto económico, la seguridad social, la educación, la cultura, y el ámbito de la ciencia y tecnología, hasta las fuerzas armadas conjuntas para la paz, libre circulación por las fronteras, y proyectos extraordinarios de conectividad, como el túnel de baja altura ferroviario entre Mendoza y Santiago y el túnel en Aguas Negras entre San Juan y La Serena.” “Este nuevo acuerdo bilateral sistematiza los logros institucionales bilaterales de los últimos 25 años y procede a ordenarlos conforme a una jerarquía coherente con la organización institucional de la Argentina y Chile, cuya instancia de mayor definición política lo constituyen los Encuentros Presidenciales y la Reunión Binacional de Ministros”, informó Taiana, quien precisó que “ tendrá la suficiente flexibilidad jurídica para permitir su adaptación a los constantes desafíos que requiere la integración binacional”.
“El Tratado de Maipú de Integración y Cooperación constituirá, entonces, el nuevo marco programático en el cual se desarrollará la dinámica de la relación bilateral en las próximas generaciones”, agregó. Los detalles del Corredor Bioceánico Central El proyecto que forma parte de los acuerdos refrendados el 30 de octubre, que prevé reformular el eje logístico de la región, fue desarrollado por el 20 de octubre por Nicolás Posse, director del proyecto por la Corporación América, en el 7º Desayuno de Actualización y Capacitación, que la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG) llevó a cabo ese día en el salón Golden Horn del Sheraton Hotel de Retiro. Ante la presencia de 85 asistentes, Posse explicó que esta iniciativa implica la creación de un cruce ferroviario en la Cordillera de los Andes, que unirá las localidades de Luján de Cuyo, en Mendoza, con Los Andes, en la V región de Chile.
Y que la idea inicial se basó en el análisis del mapa de la economía mundial y la consiguiente conclusión de hallar una solución de largo plazo para la comunicación interoceánica. Según el especialista se pensó en una solución superadora para el transporte de cargas entre el Atlántico y el Pacífico: un corredor bioceánico, que facilite el intercambio tanto dentro del Mercosur como de la región con el resto del mundo, en especial con China e India, los dos grandes protagonistas que se incorporan al comercio mundial. Para lograr el paso hacia Chile se identificaron dos requisitos o pilares fundamentales.
El primero, la unificación de la trocha. A ambos lados de la cordillera, las líneas ferroviarias existentes son de trocha ancha y esto, de acuerdo con Posse, es una ventaja inigualable, ya que elimina la necesidad del trasbordo de mercaderías, y por consiguiente, reduce costos y tiempos. En segundo lugar, esa condición permite la puesta en práctica de un sistema abierto, es decir que permita que un mismo tren parta de Buenos Aires y llegue a un puerto chileno, y viceversa. Según Posse, la única manera de conseguirlo es con un túnel a baja altura.
El paso Cristo Redentor en Mendoza es el de mayor importancia respecto de todos los pasos terrestres existentes entre la Argentina y Chile, pese a estar cerrado por nieve entre 45 y 60 días al año. Por el contrario, de acuerdo con Posse, el Corredor Bioceánico podrá operar las 24 horas los 365 días del año. De casi 7,5 millones de toneladas al año que se intercambian entre ambos países, el 66 por ciento se transporta a través de ese paso. Este eje comprende Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza, por el lado argentino, que representan más del 60 por ciento de la población argentina y más del 50 por ciento del PBI nacional. Del lado chileno se halla a la V región de Valparaíso y la región metropolitana de Santiago, que reúnen casi el 50 por ciento de la población y más del 50 por ciento del PBI chileno. Posse explicó que la iniciativa planea la construcción de un túnel -a 2.500 metros de altura- de entre 43 y 45 kilómetros de extensión, que unirá las ciudades de Puente del Inca (Mendoza) y Juncal (Chile).
Y permitirá ampliar progresivamente hasta 50 millones las toneladas que se transportan entre ambos países. El proyecto prevé que al optimizar la red de transporte se incrementará la demanda y mejorará la competitividad. Posse explicó además, que entre las ventajas más significativas se encuentra la posibilidad de incrementar las chances de comercio con la Región Asia-Pacífico. El Corredor Bioceánico prevé una inversión que se estima cercana a los 3.000 millones de dólares. Corporación América llegó a la conclusión de que para el 2020 se duplicará la demanda del corredor, es decir que llegará a más de 10 millones de toneladas. Para 2040, en tanto, la necesidad llegará a más de 30 millones de toneladas.
Los tráficos potenciales de la Argentina serían con Chile, Perú, Ecuador, los Estados Unidos, México, América Central, Oceanía y el Lejano Oriente. Posse enumeró las que considera son razones que hacen del Corredor Bioceánico Central un proyecto indispensable, al plantear un escenario de seguridad para los grupos humanos, de mayor confiabilidad por su perspectiva largoplacista, de eficiencia energética por el ahorro que insume, y de mejora logística por las proyecciones de saturación que hoy ya se advierten en el paso vial Cristo Redentor. Las etapas de proyecto se dividen en tres. La primera consta de un túnel simple con una vía simple. La segunda, de un túnel simple con vía doble.
Y la tercera, de un túnel doble con vía doble. Posse señaló que luego de estudiar 14 posibles trazas adicionales la alternativa más ambiciosa y de mayor capacidad comprende un túnel de baja altura de 52 kilómetros de longitud, con una capacidad de transporte proyectada de hasta 65 millones de toneladas y con cero interrupciones por temporales o cuestiones climáticas. La Feria Internacional del Libro El 31 de octubre, Argentina participó como país invitado de honor en la Feria Internacional del Libro de Chile. Luego de la inauguración del evento por ambas mandatarias, comenzó el desarrollo de las actividades, que se extenderán hasta el 15 de noviembre. Se desarrollarán más de 70 actividades culturales organizadas por la Cancillería argentina y la embajada de ese país en Chile.
La Feria Internacional del Libro de Santiago de Chile, que tiene como sede el Centro Cultural Estación Mapocho (edifico centenario de 20 mil metros cuadrados en 4 niveles, que hasta 1987 fue una estación de tren) posibilitará, de este modo, difundir la cultura argentina en su más variadas expresiones: habrá presentaciones de libros, espectáculos de música, ciclos de cine, obras de teatro, arte para niños, muestras de fotografías y artesanías, y debates abiertos. Por primera vez en una feria internacional, un grupo de provincias tendrán su propio stand para acercar la cultura regional de cada una de ellas (Mendoza, San Juan, Catamarca, santiago del Estero, Formosa y Córdoba). Durante todo el desarrollo de la Feria , la Argentina presentará las obras de los escritores más representativos de la literatura nacional, tanto los ya consagrados como los más jóvenes. Estarán presentes César Aira, Federico Jeanmaire, Vicente Battista, Carlos Gamerro Adrián Paenza, Rodolfo Fogwill, Fabián Casas y Paula Varsavsky, entre otros. Se trata de una gran oportunidad para la cultura de nuestro país, ya que participan más de 800 sellos editoriales y unos 200 escritores de todo el mundo.

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